Si te apetece salir de Tokio un día y cambiar los edificios por un paseo entre rocas, estatuas y árboles, el monte Nokogiri es una excursión que merece la pena. Nosotros le añadimos un pequeño viaje en barco: bajamos a Kurihama, cruzamos la bahía hasta la prefectura de Chiba y subimos en teleférico para visitar el templo Nihonji y su gran buda.
No hace falta hacer una travesía de montaña, pero tampoco es una visita para pasear sin esfuerzo. Dentro del recinto hay bastantes escaleras. El teleférico te ahorra la subida inicial, no los desniveles del templo. Llévate calzado cómodo y deja tiempo para recorrerlo sin ir mirando el reloj.
Las equivalencias en euros y dólares son orientativas, con el cambio del BCE del 16/10/2026: 1 € = 177,82 ¥ y 1,1253 $; tu banco puede aplicar otro cambio.
Índice
Nuestra ruta empezó en tren hacia Kurihama. Antes de ir al puerto compramos unos Beard Papa's en la estación y tomamos un café. Si has probado estos bollitos rellenos de crema, entenderás que no nos costara mucho hacer esa parada.
Desde allí cogimos un autobús hasta el puerto. Compramos los billetes del ferry en la terminal y subimos a la segunda planta para embarcar. Hasta allí encontramos máquinas de gashapon: en Japón siempre hay alguna tentación esperando.



Tokyo Wan Ferry une Kurihama con Kanaya en unos 40 minutos. Transporta pasajeros y vehículos; su flota incluye el Kanaya-maru y el Shirahama-maru. Antes de subir pudimos ver cómo embarcaban los coches.
Nos tocó el Shirahama-maru y había poca gente. Tiene tienda y cafetería a bordo; puedes combinar un rato dentro con salir a cubierta a ver la bahía. Con buena visibilidad se puede ver el monte Fuji desde el barco, pero a nosotros no nos tocó. Mejor tomarlo como un posible extra y no como el motivo de la excursión.
Para organizarlo, consulta el calendario oficial y, antes de salir, vuelve a mirar la portada y la página del servicio del día. Allí publican el estado de la navegación, el horario que se aplica y los avisos. El barco y la duración pueden cambiar. El teleférico tiene sus propios avisos: que salga el ferry no significa que el teleférico esté funcionando.


Al otro lado ya estábamos en la prefectura de Chiba. Fuimos andando hacia el teleférico y compramos unos onigiri en un 7-Eleven para comerlos más tarde.
El 7-Eleven Futtsu Hamakanaya está en 2174-2 Kanaya (Google Maps). Está en la zona de la estación de Hamakanaya, entre el puerto y el teleférico. Conviene comprar aquí lo que quieras llevar para la visita y no depender de encontrar comida justo cuando te entre hambre arriba.

El trayecto del teleférico dura unos 4 minutos. Desde la estación superior seguimos hacia el recinto del templo Nihonji. La entrada al templo se paga aparte del teleférico.
Empezamos por el Kannon de los cien shaku, una figura tallada en una pared de roca. La foto da una idea de su tamaño: las personas que aparecen a sus pies parecen diminutas. Es una de esas paradas en las que hay que levantar la cabeza para verlo entero.
Después seguimos hacia Jigoku Nozoki, el mirador cuyo nombre suele traducirse como "mirada al infierno". Su saliente de roca sobre el vacío es una de las imágenes más conocidas de Nokogiri. No hace falta asomarte más de lo que te resulte cómodo para disfrutar de la visita.

Por el camino aparecen escaleras, raíces y pasos entre la roca. Las estatuas de los mil quinientos rakan, los discípulos de Buda, están repartidas por esta parte del recinto. Algunas quedan agrupadas bajo la piedra, otras acompañan los senderos. Merece la pena fijarse en sus caras y sus posturas, no solo caminar hasta el siguiente punto del mapa.


También pasamos por Fudō-taki, una pequeña cascada dentro del recinto. Y entre tantas estatuas hubo tiempo para alguna pequeña broma, como se ve en la foto.

El gran buda fue la última de las grandes paradas de nuestro recorrido. Está tallado en la roca y representa a Yakushi Nyorai, el Buda de la Medicina. El templo explica que la escultura original fue realizada por el maestro cantero Ōno Jingorō Eirei y sus discípulos en el siglo XVIII; la figura que vemos hoy ha pasado por una importante restauración.
No está solo en la plaza. Cerca está Onegai Jizō, rodeado de pequeñas figuras de Jizō en las que se depositan deseos. El conjunto llama la atención por la cantidad de pequeñas figuras reunidas.




Nosotros aprovechamos los cenadores que hay junto al gran buda para comer los onigiri que habíamos comprado abajo. Una parada sencilla, con unas vistas que no tiene cualquier sitio donde sentarse a comer.
Junto al cenador techado había baños, máquinas de bebidas y una pequeña tienda donde se compraban los minijizos. Aun así, nosotros llevábamos los onigiri comprados abajo.


Después volvimos al teleférico, bajamos y cogimos el tren. Pasamos la tarde en Chiba y volvimos a Tokio.

Comprueba los avisos antes de ir. El templo publica cambios en los accesos y el teleférico y el ferry pueden suspender su servicio por el tiempo. Consulta las webs oficiales enlazadas en esta guía y los avisos del templo Nihonji antes de salir.
¿Hay que subir andando al monte Nokogiri?
No. Puedes usar el teleférico, pero dentro del templo siguen quedando escaleras y desniveles.
¿El ferry y el templo están incluidos en el teleférico?
No. El ferry, el teleférico y la entrada al templo son pagos distintos.
¿Se puede ver el Fuji desde el ferry?
Con buena visibilidad es posible, pero no está garantizado. Nosotros no lo vimos.
Viaja con seguro
Antes de salir, compara coberturas y condiciones para elegir un seguro que encaje con tu viaje.
Comentarios