Blog de Directo a Japón

Directo a Japón 2018 - Diario de viaje (Día 1) - Vuelo directo a Japón, Asakusa y Ueno (Tokio)

28 de Febrero de 2018

     He aquí el primer post diario (o al menos esa será la intención) donde resumiremos cada día durante los dos meses que va a durar esta maravillosa aventura que va a llevarnos a recorrer Japón de sur a norte.

Y como somos muy ordenaditos, vamos a empezar por el principio: el vuelo.

♦ Vuelo directo Madrid - Tokio con Iberia:

La mañana empezó con un madrugón considerable (4:30 A.M.) para coger el primer vuelo que me llevaría desde mi ciudad a Madrid. Y hablo en singular porque esta primera parte del viaje voy a realizarla en solitario, aunque más adelante contaré durante algunos momentos con compañía.

Este primer vuelo también era con Iberia, al igual que el vuelo a Japón, y he de decir que fue muy bien, incluso llegamos con bastante tiempo de antelación, así que no hubo ningún tipo de agobios y pude echarme tranquilamente el que era ya el tercer desayuno de la mañana (contando el de casa y durante el vuelo con algo que me llevé para el camino). Al llegar a mi puerta de embarque en el aeropuerto de Madrid me di cuenta de que era de los primeros en llegar, habiendo únicamente una pareja. Poco a poco fueron apareciendo más pasajeros, aumentando considerablemente el número de japoneses, hecho que hizo que empezara a darme cuenta de donde me estaba metiendo (otra vez). En el rato antes de embarcar un pequeño niño japonés se puso a jugar conmigo, y cual fue mi sorpresa que siendo ambos padres japoneses la madre se dirigía a él a veces en español.

El embarque empezó un poco más tarde de lo anunciado, pero gracias a que estaba en el grupo 1 pude acceder de los primeros, habiendo un pequeño atasco en el finger, pero nada que no se solucionara en 2 minutos. Mi asiento para este vuelo era el 8L, la tercera fila detrás de la clase business y en ventanilla, como me gusta a mi. Como daba por hecho que el vuelo iría completo no me di cuenta casi hasta el despegue de que habían cerrado las puertas del avión y no se había sentado nadie a mi lado. ¡Iba a volar sólo!.

La mala noticia llegó cuando el piloto nos comentó que justo antes del despegue hubo un cambio en las condiciones e íbamos a despegar en sentido contrario, y además con viento de cara parte del vuelo, así que salimos algo más tarde y encima el vuelo pasó de 13 a 14 horas de duración. Una vez asumido esto tocó investigar el avión, aunque no hubo nada nuevo ya que el sistema de entretenimiento es el mismo que utilicé en un vuelo anterior con su filial Level. Aunque a su favor he de decir que el sistema va muy fluido y cuenta con una muy buena selección de películas y series en español, tanto latino como castellano.

En cuanto a los asientos me habían comentado que eran bastante estrechos y que dejaban poco espacio a las rodillas, pero la verdad que no me dio esa impresión, ya que me sobraba un poquito, y tampoco es que sea un tapón. Sí es verdad que es algo incómodo, pero bueno, casi todos lo suelen ser. Como no podía ser de otra manera, la señora que tenía sentada delante no pudo reprimir sus deseos de echar el asiento hacia atrás, así que tuve gran parte del viaje la pantalla a pocos centímetros de mi cara. Y alguno dirá que por qué no hice yo lo mismo, que lo hice, pero muy al final. Y es que no me gusta hacer lo que no me gusta que me hagan, así de simple.

Llegamos al punto que más controversia ha generado en este vuelo directo Madrid-Tokio: la comida. Muchísima gente ha protestado por la cantidad de comida que sirve Iberia en sus vuelos, y debo decir que es cierto. A mí me sirvieron un almuerzo, un pequeño tentempié, y un desayuno antes de aterrizar. En cuanto al almuerzo, te daban a elegir entre ternera y pollo. Yo elegí pollo y lo que obtuve fueron tres trozos de un tamaño bastante discutible con una salsa que no acerté a adivinar de qué era y algunas verduras. Además iba acompañado en otro minúsculo bol de algo que no se si era quinoa o un arroz raro, solo se que estaba frío y como mismo me lo trajeron se lo llevaron. Luego te servían otro pequeño bol con trocitos de frutas, pan (me pedí uno extra para compensar la quinoa) y la bebida. 

Unas horas después empezaron a servir un pequeño cuadrado que decían que era un sandwich de jamón y queso. Bajo mi punto de vista era una muestra de un sandwich de jamón y queso, porque no cubría ni la palma de mi mano. En cuanto al desayuno, apuraron bastante y lo sirvieron cuando apenas quedaba poco más de una hora para aterrizar. Consistía en un pequeño bocadillo de pan integral o similar, con pavo. Además de un yogur de frambuesa, algo de fruta que no supe adivinar qué era (se nota que no soy fan de la fruta) y un mini kitkat de dos barritas pequeñas, con bebida aparte. Conclusión, pues que no estará de más que te lleves algo de casa si no quieres que el vuelo se te haga más largo que un día sin pan, y nunca mejor dicho.

Aparte de esto, poco más que destacar. El personal muy amable, había auxiliares tanto españoles como japoneses, y no tengo ninguna queja en cuanto al trato. Casi al empezar el vuelo repartieron los impresos de inmigración y aduanas, siendo uno de ellos en español, por si a alguien le da respeto rellenar este tipo de documentos. Son muy fáciles de rellenar, y para que se vea grabé un pequeño vídeo que colgaré a mi regreso.

♦ Aterrizaje en el aeropuerto de Narita (Tokio):

Tras aterrizar toca el temido momento de pasar por inmigración, más que nada porque a veces se puede pasar uno bastante raro ahí, pero en este caso tardé 15 minutos en pasar el control de inmigración. Eso sí, no me escapé de que el amigo de aduanas me abriera la maleta (que me había costado media vida cerrarla) y me hiciera las preguntas de rigor sobre el motivo de mi viaje y el tiempo que iba a estar.

Aquí te dejamos un completo artículo con todo lo que necesitas saber desde que subes en el avión hasta que llegas a Tokio:

 

Tras estos trámites, tocaba ir a buscar el Pocket WiFi que había encargado a través de nuestra web, y si no lo has hecho ya para tu viaje estás tardando porque además de ofrecer el mejor precio, en cuanto a servicio están siendo impecables. Fui a la oficina de correos situada en la tercera planta, donde las salidas internacionales, y en un minuto la chica que atendía me dio mi paquete, previa firma del recibo. Lo dicho, facilísimo todo.

Ahora era el momento de volver a bajar hasta la planta baja, donde se encuentran las estaciones de tren de las distintas empresas que operan desde el aeropuerto. En mi caso no tuve que pasar esta vez por la oficina de JR ya que los primeros pases que debo canjear son de JR West, y los de este tipo no pueden obtenerse en Narita, así que habrá que hacerlo en el aeropuerto de Fukuoka.

Algo que me sorprendió fue que en un momento que me paré a sacar dinero de la mochila para pagar el ticket del tren que iba a coger, se me acercaron dos policías y me pidieron el pasaporte, además de preguntarme a qué me dedicaba y demás mientras tomaban nota de mi nombre y número de pasaporte. La verdad es que no me había pasado en ninguno de los viajes anteriores, y me extrañó bastante. Muy mala cara me tuvieron que ver tras el vuelo.

Tras esta anécdota, me dirigí a la máquina expendedora de los tickets de la Keisei Main Line, que es la que tarda algo más de 70 minutos en llevarte a Tokio, pero a la mitad de precio que las otras líneas. En concreto, pagué 1.030 ¥ por el billete. El tren iba bastante lleno de escolares, y aproveché el trayecto para conectarme al WiFi y echarle un vistazo a todos los mensajes, correos y demás.

♦ Llegada al hotel:

Un buen rato después, ya me encontraba en mi alojamiento para estas dos primeras noches en Tokio. El elegido esta vez ha sido el Juyoh Hotel, cerca de la estación de Minami-senju, que conecta bastante bien con la mayoría de puntos de Tokio. Es una zona bastante tranquila, con varios supermercados y konbinis cerca, y si te apetece puedes ir paseando hasta Asakusa.

Y vamos con la habitación. La verdad es que la habitación individual es bastante pequeña, posiblemente de las más pequeñas en las que he estado. Como ejemplo puedo contarles que el pequeño espacio que hay a la entrada para descalzarse no permite colocar las zapatillas de forma vertical, así que imaginen los malabarismos que hay que hacer para entrar sin pisar el tatami. Ya que he mencionado el tatami, sobra decir que la habitación es de estilo japonés, con futón, televisor, una pequeña nevera, y tres colgadores en la pared, con dos perchas. Hay una estantería en la pared que es donde van la televisión y la nevera ya mencionadas. Y esto es todo, porque no hay nada más. El baño es compartido, y por suerte en mi planta se encuentran algunos, habiendo dos duchas individuales, dos baños separados por sexos, y un cuarto con dos lavamanos.

En cuanto al resto del hotel, aun no he podido echarle un vistazo, pero parece contar con un baño tipo onsen, de pago, una sala de lavandería, también de pago, y junto a la entrada se encuentran un sofá y una tele, un ordenador que por lo que ví está fuera de servicio, y por algún lado hay una cocina de uso común. Te facilitan una contraseña que debes marcar en una puerta anexa por si eres de los que se recogen tarde. Es un hotel muy básico, pero por lo que cuesta (3.500 yenes/noche la habitación individual) que más quieres. Yo tenía claro que para dos noches no me iba a dejar un dineral, más que nada porque me he propuesto hacer un viaje económico para intentar demostrar que viajar a Japón es más accesible de lo que muchos creen.

 

Tienes más información y fotos de este y otros alojamientos en Tokio en el artículo especial que escribimos sobre este tema. Pincha en este enlace para consultarlo.

 

♦ Primer reconocimiento a Tokio después de cuatro años:

Una vez que descargué los bártulos, tocaba ir primero a cambiar el dinero que traía desde España. Esta vez he probado a utilizar los servicios de una casa de cambio que había escuchado por distintas personas que ofrecían un buen tipo. Y la verdad es que es mejor tipo de lo que ofrecen los bancos o las oficinas de cambio de los aeropuertos, así que es una alternativa a tener en cuenta. Esta empresa se llama Interbank, aunque se anuncian también como Ninja Exchange.

 

Para más información sobre opciones para cambiar dinero y el uso de tarjetas en Japón consulta nuestro artículo: "Pagar, sacar y cambiar dinero en Japón. Dónde y cómo hacerlo".

 

Como tenían la oficina en Akihabara aproveché para echar un vistazo por la zona y visitar algunas tiendas, unas conocidas y otras que no había visto en otros viajes. Estuve en Yodobashi, Super Potato, Book Off, y alguna más, aunque no me quise entretener demasiado porque quería ir también a Asakusa. Por cierto, según salí de cambiar el dinero paré a comer algo en el Yoshinoya que hay justo al lado y me comí un bol de arroz con ternera y cebolla que me salió por 480 ¥, algo más de 3 euros y medio, para que luego digan que comer en Japón es caro.

Pude ir directamente a Asakusa, pero quise pasarme por el barrio de Ueno ya que es ahí donde me he alojado en los anteriores viajes y tenía un poco de nostalgia. La verdad es que me encanta esa zona, y si no volví a quedarme ahí es porque mi hotel de siempre ha cambiado de dueño y no encontraba nunca habitación disponible. Así que fui caminando desde la estación de Ueno hasta Kaminarimon, para sacar las fotos de rigor y entrar al maravilloso Senso-ji, que si ya de por sí es bonito, de noche ni les cuento. 

Ya se ha convertido en tradición que en mi primer día en Tokio me pase por este templo, y si puedo lo hago de noche, ya que me parece espectacular la iluminación, y el ambiente no tiene nada que ver a como es cuando está a reventar de turistas durante el día. Aproveché para sacar unas cuantas fotos y vídeos, y antes de irme me pasé por el Yoroiya Ramen a cumplir con la otra tradición de comerme un buen bol de ramen según llego a Tokio. Estaba espectacular, y encima lo pillé con muy poca gente, cosa que no es habitual ya que es bastante conocido. Como no, haremos la review en la sección de Restaurantes.

 

Visita nuestra completa guía "Qué ver en Tokio: Asakusa" para no perderte ni un solo rincón de este emblemático barrio de Tokio.

 

Y como salí tan a gusto de mi cena, decidí ir caminando desde Asakusa hasta el hotel, que fueron unos 20 minutos de callejeo del que me gusta, metiéndome por callejuelas y viendo cosas que rara vez te encontrarás si vas por los típicos sitios. Por el camino compré algo en un konbini de 100 yenes para el desayuno del día siguiente y al hotel. Y después de una merecida ducha, y habiendo pasado los vídeos y fotos del día a sus correspondientes discos duros y a la nube (mejor prevenir), ya es hora de acabar este primer día de viaje y meterme en el futón, que estoy que no puedo con mi alma y mañana toca callejeo tokiota de nuevo.

Y como suelen decir que una imagen vale más que mil palabras, aquí dejamos el vídeo de todo lo vivido en el día de hoy. Recuerda acceder a nuestro canal de YouTube, darle al like si te gustan nuestros vídeos y suscribirte al canal (recuerda seleccionar la campanita para recibir avisos cada vez que publiquemos algo nuevo).

 

Espero que te guste esta iniciativa que hemos tenido de querer contar nuestro viaje a modo de diario. Te agradeceríamos que nos dejes un comentario para saber qué te parece y lo que nos quieras decir. ¡Hasta mañana!

CONTINÚA LA CRÓNICA EN EL DÍA 2

 

También te puede interesar:

► Guía: "Qué ver en Japón en 14 días"

► Guía: "Qué ver en Tokio en 5 días"

► Crónicas de viaje: "Regreso a Japón 2019 - Día 1: Vuelo directo a Japón y recorriendo Asakusa"

► Artículo: "Consejos para antes de viajar a Japón"

► Artículo: "Alojamiento en Tokio"

► Artículo: "Primeros pasos desde el aeropuerto de Narita a Tokio"

► Artículo: "El servicio Ta-Q-Bin o Takkyubin"

► Artículo: "Viajar sólo a Japón"

► Artículo: "Cuánto cuesta viajar a Japón"

► Artículo: "Cuánto cuesta viajar dos meses por Japón"

► Artículo: "Cuándo viajar a Japón"

Comentarios

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findeFOTO

14/03/2018

Me encanta la iniciativa, la seguiré con mucho interes por lo cercano del relato y los muy buenos conseños. El año que viene iré con mi pareja a finales de marzo/principios de abril , 21 dias que coincidan con el Hanami.

Suerte en la aventura!

Directo a Japón

14/03/2018

¡Muchas gracias!. Nos alegra que te guste la forma en que lo estamos haciendo. Has escogido muy buenas fechas para tu viaje, seguro que lo pasarán genial ^_^
Por cierto, accede a tu correo para validarlo a través del mensaje que te habrá llegado desde la web, de lo contrario no recibiremos notificaciones de tus futuros comentarios. Este lo hemos visto de casualidad ;)

Annik Ho

05/03/2018

Mira que es cansado el pegarte un vuelo de 13-14 horas e intentar ser persona al llegar... jajaja pero lo conseguiste!!
Y qué buena pinta tiene ese ramen!!

Directo a Japón

09/03/2018

Eso fue por el efecto estimulante de viajar a Japón XD. El ramen estaba muy bueno, si pasas por Asakusa te recomiendo el lugar.

Anthony

01/03/2018

Que buen post esto me servira para cuando viaje a japon son datos muy utiles espero con ansias el siguiente :D
PD: suerte en tu viaje

Directo a Japón

01/03/2018

Pues me alegro mucho de que te pueda resultar útil. Espero que también te sirvan los vídeos que he grabado, aunque esto ya se publicará cuando volvamos. ¡Un saludo!

Japonizados

01/03/2018

Enorme! Que recuerdos nos trae todo ^^. Pues es una pena lo de la comida de Iberia, pero bueno lo que tú dices, te llevas comida de casa y arreglado. Con Lufthansa en cambio, el vuelo de Frankfurt a Tokio es con All Nippon Airways y la comida y la atención es de ANA, ya podrían hacer lo mismo los de JAL con Iberia.

¿Tienes pensado visitar la hamburguesería #Blacows? Ah, y también te recomiendo alguno de los Ippudo Ramen :). Nos leemos!

Directo a Japón

01/03/2018

Pues viendo los buenos comentarios que le hicieron creo que tendré que ir a Blacows, jaja. Lo de Ippudo seguro que cae alguno. ¡Gracias por comentar!

lgonati

28/02/2018

Me encanta vuestro blog, y este principio de diario del viaje más!!! Gracias y seguiré tus andanzas.

Directo a Japón

01/03/2018

Muchísimas gracias por tus palabras, nos hace mucha ilusión. Esperamos que te sigan gustando el resto de días que iremos contando.